E l acceso a los tratamientos de fertilidad y el tipo y calidad de los procedimientos que se ofrecen cambian mucho en función del pais. Todas las posibilidades que existen a nivel científico para ayudar a las personas a tener hijos sanos no se pueden ofrecer para todos en todos los paises debido a limitaciones diversas que incluyen aspectos económicos, socioculturales, religiosos y legales. Así, por ejemplo, en muchos paises pobres determinados tratamientos no son accesibles para la mayoría de la población; una pareja de mujeres o una mujer sola lo tienen difícil en determinados sitios; también a una pareja mixta le pueden pedir un certificado de matrimonio. Algunos centros no aceptan pacientes con enfermedades contagiosas, como el Sida. La donación no se ve con buenos ojos en algunas culturas, sobretodo si proviene de una persona desconocida. En algunos paises no se informa del sexo del embrión, aunque se haya hecho un estudio cromosómico previo a la transferencia para evitar otras patologías; mientras que en otros se permite un estudio del embrión sólo con la finalidad de seleccionar el sexo – en algunos casos hay la limitación de que sólo se hace para conseguir familias balanceadas, es decir, que se pertime sólo en familias que ya tengan hijos de otro sexo.
En algunos paises pobres la infertilidad puede comportar un menosprecio social de la mujer, como sucede en algunas culturas africanas, que incluso, por este motivo, pueden ser repudiadas por el marido. La solución cuando no hay recursos económicos sólo puede venir utilizando tratamientos menos costosos –normalmente menos indicados y efectivos- o buscar ayuda de ONGs o fundaciones.
Cuando hay recursos económicos, hay la posibilidad de viajar a paises que ofrezcan el servicio deseado con unos niveles de cualidad adecuados. A modo de ejemplo actual –las condiciones pueden cambiar con el tiempo-, Tailandia es conveniente cuando se quiere un donante conocido en vez de uno anónimo, Chipre ofrece selección de sexo del embrión sin muchas exigencias y Estados Unidos ofrece prácticamente todos los procedimentos existentes, però con precios elevados. No todos los centros tienen el mismo nivell y seriedad en cada pais. A veces ir al extranjero a hacer un tratamiento en un centro de reproducción escogido sólo por Internet, sin un conocimiento físico del mismo ni el contacto de ningún profesional que tenga una relación con dicho centro, se puede convertir en una aventura de riesgo.
Algunos centros extranjeros permiten que los pacientes inicien los tratamientos médicos en su pais de origen i acudan al centro sólo para realizar la técnicas de reproducción –punción folicular y transferencia de embriones.


